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Traducción jurada, asseverata, certificada o legalizada: cuál necesitas de verdad

Traduzione giurata, asseverata, certificata o legalizzata: quale ti serve davvero

En resumen

  • Jurada significa que la traducción la firma un traductor que ha prestado juramento y responde de ella: en Italia lo hace ante el tribunal (asseverazione); en el extranjero, ante la autoridad de su propio país.
  • Asseverata es el nombre técnico del procedimiento italiano ante el tribunal: en el lenguaje común se usa como sinónimo de jurada.
  • Certificada es una traducción acompañada de una declaración del traductor o de la agencia, sin juramento: para las oficinas públicas italianas, por lo general, no basta.
  • Legalizada no es un tipo de traducción: indica que el documento (o la traducción) lleva además la apostilla o la legalización consular.
  • Conforme al original significa que el traductor ha visto el documento original, no solo un escaneo.
  • La regla de oro: pregunta al organismo, por escrito, qué modalidad acepta, antes de hacer el pedido.

Quien tiene que presentar un documento extranjero en Italia, o un documento italiano en el extranjero, se encuentra con cuatro o cinco palabras que parecen indicar lo mismo y que, en cambio, no coinciden. Las agencias las mezclan, las webs de los organismos las usan de forma distinta de una oficina a otra, y la consecuencia es siempre la misma: un trámite rechazado y una traducción que hay que repetir. En esta guía ponemos orden, partiendo de lo que dice la ley y no de lo que conviene a quien vende un servicio, incluido el nuestro.

¿Por qué hay tanta confusión?

La confusión nace de un hecho sencillo: en Italia no existe una figura de «traductor jurado» con un título reconocido de forma uniforme. Lo escriben los propios tribunales: «al traduttore non è richiesto alcun titolo particolare di studio o professionale: in Italia non esiste un albo o collegio professionale dei traduttori» (al traductor no se le exige ningún título académico o profesional concreto: en Italia no existe un colegio profesional de traductores) (Tribunale di Pisa). En muchos otros países europeos, en cambio, el traductor jurado es una figura inscrita en una lista oficial ante un tribunal o un tribunal de apelación, con su propio sello.

Así, la misma expresión, «traducción jurada», designa en Italia sobre todo un procedimiento (el juramento en la secretaría del tribunal), mientras que en el extranjero designa sobre todo a una persona (el traductor inscrito). Ambas cosas conviven, y la ley italiana reconoce las dos, como veremos.

¿Qué es una traducción jurada?

Una traducción jurada es una traducción de la que el traductor asume formalmente la responsabilidad: declara, bajo su firma y con su sello, que el texto traducido corresponde al documento de partida. Esta declaración puede producirse de distintas maneras, según dónde y quién haga la traducción.

La asseverazione en un tribunal italiano

Es la modalidad que muchos italianos conocen. El traductor prepara la traducción, la lleva a la secretaría del tribunal (o ante un giudice di pace o un notario) junto con el documento y firma un verbale di giuramento (acta de juramento) ante el funcionario. El Tribunale di Milano precisa que el traductor «deve essere estraneo all'atto da lui tradotto» (debe ser ajeno al documento que traduce) y que la traducción debe estar «debitamente datata e sottoscritta» (debidamente fechada y firmada) junto con el acta (Tribunale di Milano, asseverazioni).

Sobre el expediente se aplican las marche da bollo (timbres fiscales): 16 euros cada cuatro páginas, acta incluida, salvo las exenciones previstas por la ley del timbre. Quien jura en falso responde penalmente: el artículo 483 del Código Penal italiano castiga con prisión de hasta dos años a quien «attesta falsamente al pubblico ufficiale, in un atto pubblico, fatti dei quali l'atto è destinato a provare la verità» (declara falsamente ante un funcionario público, en un documento público, hechos cuya veracidad ese documento debe acreditar).

El resultado es un expediente en papel, válido en toda Italia sea cual sea el tribunal en el que se haya jurado. Es la modalidad típica para los documentos italianos que deben usarse en el extranjero, porque tras el juramento la Procura della Repubblica (la fiscalía) puede poner la apostilla sobre el acta.

La traducción hecha en el extranjero por un traductor oficial

Para los documentos extranjeros que vayan a usarse en Italia, la ley italiana prevé otra vía. El artículo 33 del DPR 445/2000, apartado 3, establece que a los documentos expedidos en el extranjero y redactados en lengua extranjera «deve essere allegata una traduzione in lingua italiana certificata conforme al testo straniero dalla competente rappresentanza diplomatica o consolare, ovvero da un traduttore ufficiale» (debe adjuntarse una traducción al italiano certificada conforme por la representación diplomática o consular competente o por un traductor oficial).

Por tanto, la norma no habla de tribunal italiano: habla de consulado o de traductor oficial. En los países donde existe la figura del traductor jurado (inscrito ante un tribunal o un tribunal de apelación), es este traductor quien firma y sella la traducción, asumiendo la responsabilidad conforme a la ley de su propio país. Es la modalidad de traducción jurada que ofrece Giuradoc.

La traducción certificada por el consulado italiano

El mismo artículo 33 prevé que la traducción pueda ser certificada conforme por la representación diplomática o consular italiana en el país de expedición. En la práctica, muchos consulados tienen una lista de traductores de confianza y certifican la conformidad de la traducción con el documento, a menudo con un sello y el pago de derechos consulares. Algunos organismos italianos llaman a esta modalidad «traducción legalizada», aunque técnicamente la legalización se refiere a la firma y no al texto.

En la Unión Europea: la regla del Reglamento 2016/1191

Para algunos documentos públicos que circulan entre Estados miembros de la Unión, el Reglamento (UE) 2016/1191, aplicable desde el 16 de febrero de 2019, va más allá. En su artículo 6, apartado 2, establece que una traducción certificada realizada por una persona cualificada para ello con arreglo al Derecho de un Estado miembro se acepta en todos los Estados miembros.

La regla se aplica a los documentos incluidos en el ámbito del reglamento: entre otros, nacimiento, defunción, matrimonio, divorcio, unión registrada, filiación, residencia, nacionalidad y ausencia de antecedentes penales. Para estos documentos, el reglamento suprime además la obligación de apostilla entre Estados miembros y prevé formularios estándar multilingües que, adjuntos al certificado, pueden hacer innecesaria la traducción. En cambio, no cubre, por ejemplo, los títulos académicos, los permisos de conducir, las sentencias como tales ni los documentos bancarios.

Traducción asseverata: ¿es lo mismo que la jurada?

En el lenguaje cotidiano, sí: «traduzione asseverata» y «traduzione giurata» se usan como sinónimos. Asseverare significa afirmar solemnemente, y es el término con el que los tribunales italianos denominan el procedimiento de juramento descrito más arriba (véase, por ejemplo, la página del Tribunale di Rieti).

La diferencia solo importa cuando el organismo la escribe de forma explícita. Si el formulario dice «traduzione asseverata presso un tribunale italiano», «con verbale di giuramento» o «con marche da bollo», el organismo pide precisamente el procedimiento italiano en la secretaría del tribunal. Si dice «traduzione giurata», «traduzione ufficiale» o «traduzione legalizzata» sin más detalles, por lo general acepta también las demás modalidades previstas en el artículo 33. En caso de duda, solo hay una pregunta que hacer, y la encontrarás más adelante en esta guía.

¿Qué es una traducción certificada?

Por «traducción certificada» se entiende normalmente una traducción acompañada de una declaración de exactitud firmada por el traductor o la agencia, con sello y datos de contacto, pero sin juramento y sin que el firmante tenga la condición de traductor jurado. Es el modelo que se usa en los países que no conocen la figura del traductor jurado, como el Reino Unido, Estados Unidos, Canadá o Australia, donde las autoridades la aceptan plenamente.

En Italia, la traducción certificada tiene un uso más limitado. Puede bastar para trámites privados: un empleador, una aseguradora, una universidad extranjera, una inmobiliaria. Para los Comuni (ayuntamientos), las Prefetture, las Questure, la Motorizzazione y los tribunales, que piden una traducción oficial, por lo general no basta.

Cuidado con el nombre comercial: algunas agencias venden como «jurada y certificada» una simple declaración de agencia. El criterio para distinguirlas no es el formato (papel o PDF), ni el precio, ni los plazos: es quién firma y en calidad de qué. Una traducción jurada lleva el nombre, la firma y el sello de un traductor jurado identificable, que asume personalmente la responsabilidad de la traducción. Una certificada lleva la declaración de una empresa o de un traductor sin esa condición. Pregunta siempre quién firmará tu traducción.

¿Qué es una traducción legalizada?

«Legalizada» no describe la traducción, sino un sello adicional. Indica que sobre el documento, sobre la traducción o sobre ambos se ha puesto:

  • la apostilla, si el país de expedición está adherido al Convenio de La Haya de 5 de octubre de 1961;
  • la legalización consular, si el país no está adherido.

La apostilla no certifica la traducción: certifica que la firma y el sello del documento público son auténticos. Por eso, cuando un documento extranjero debe usarse en Italia, el orden correcto es casi siempre: primero la apostilla sobre el original y después la traducción, que traduce también la apostilla. Lo explicamos en detalle en la guía sobre apostilla y traducción jurada: en qué orden y dónde.

Hay excepciones importantes, previstas en el apartado 5 del artículo 33, que deja a salvo las exenciones establecidas por leyes y acuerdos internacionales:

  • entre los Estados miembros de la Unión, el Reglamento 2016/1191 suprime la apostilla y la legalización para los documentos incluidos en su ámbito (registro civil, residencia, nacionalidad, antecedentes penales y pocos más);
  • entre Italia y algunos Estados, entre ellos Francia, Bélgica, Dinamarca e Irlanda, el Convenio de Bruselas de 25 de mayo de 1987, ratificado mediante la legge 106/1990, suprime la legalización de los documentos públicos;
  • algunos acuerdos bilaterales y el Convenio de Viena de 1976 sobre certificaciones plurilingües del registro civil prevén exenciones adicionales.

En sentido contrario, para un documento italiano que vaya a usarse en el extranjero, la apostilla se solicita en Italia: en la Prefettura (delegación del Gobierno en la provincia) para los documentos administrativos, y en la Procura della Repubblica para los documentos judiciales, notariales y las traducciones asseverate. En Turín, por ejemplo, la Procura atiende solo con cita solicitada por correo electrónico, no cobra tasas y devuelve los documentos el mismo día (Procura de Turín, apostillas y legalizaciones). Si necesitas este paso, puedes pedirnos un presupuesto entre los servicios complementarios.

¿Conforme al original o conforme al documento recibido?

Es la distinción menos conocida, y la que explica casi todos los malentendidos sobre las traducciones en PDF.

Cuando un traductor jurado trabaja sobre un escaneo o una foto, certifica que la traducción es fiel al documento que ha recibido. No puede certificar que ha visto el original, porque no lo ha visto. Es la modalidad más extendida, porque permite hacer el pedido desde casa y recibir la traducción en poco tiempo, y para la mayoría de los trámites es suficiente: el organismo tiene igualmente delante tu documento original, o su copia, junto con la traducción.

Algunos organismos, sin embargo, piden que la traducción esté certificada conforme al original. En ese caso, el documento original, ya apostillado o legalizado si hace falta, debe enviarse físicamente: el traductor lo examina, certifica la conformidad y lo devuelve junto con la traducción. Es un servicio más largo y más caro, que ofrecemos con presupuesto. Cuándo conviene el PDF y cuándo no se explica en la guía traducción jurada en PDF: cuándo basta, y las opciones se resumen en la página qué traducción elegir.

¿Y la traducción jurada digital?

Desde el 18 de diciembre de 2025, el procedimiento italiano tiene una novedad. El artículo 39 de la legge 2 dicembre 2025, n. 182 ha reescrito el artículo 5 del regio decreto 1366/1922: los peritajes extrajudiciales, «ivi comprese le traduzioni giurate» (incluidas las traducciones juradas), pueden ahora ser «formate, sottoscritte e trasmesse digitalmente» (elaborados, firmados y transmitidos digitalmente) conforme a las reglas del proceso civil telemático, con el juramento y, para las traducciones, la certificación de conformidad del texto traducido con el texto original.

Se trata de una norma sobre el procedimiento de asseverazione en los tribunales italianos. Cómo se aplicará en concreto, oficina por oficina, está aún por ver: lo tratamos, con sus referencias exactas y sus límites, en la guía dedicada a la traducción jurada telemática y la ley 182/2025.

¿Qué traducción necesitas? Los casos más frecuentes

Las indicaciones siguientes describen la práctica más habitual. Cada oficina puede tener exigencias propias: compruébalo siempre en la web del organismo o pregunta en la ventanilla.

Ciudadanía italiana

Las Prefetture y los consulados piden por lo general los documentos extranjeros apostillados o legalizados y acompañados de una traducción oficial: sobre todo el acta de nacimiento, el certificado de antecedentes penales y, por la vía del matrimonio, el acta de matrimonio. Cada oficina publica su propia lista: lee con atención cómo describe la traducción que pide. La guía completa está en documentos para la ciudadanía italiana.

Permiso de residencia y trámites en la Questura

Para la cohesión familiar, la reagrupación o la renovación suelen hacer falta actas del registro civil y, según el caso, el certificado de composición familiar o el contrato de trabajo y las nóminas. Encontrarás la lista por tipo de permiso en la guía permiso de residencia: qué documentos traducir.

Permiso de conducir

El Código de Circulación italiano exige una «traduzione ufficiale» (traducción oficial) al italiano para conducir con un permiso de fuera de la UE durante el primer año de residencia, mientras que para el canje muchas oficinas de la Motorizzazione piden además un certificado del consulado. Las reglas cambian según el país: las encontrarás en la guía sobre el canje del permiso de conducir extranjero; la ficha es la de la traducción jurada del permiso de conducir.

Universidad y títulos académicos

Para matricularte con un título extranjero suele hacer falta la traducción del título y del certificado de notas, además de la dichiarazione di valore (declaración de valor) o de un certificado de comparabilidad. Los títulos académicos no entran en el Reglamento 2016/1191: la apostilla sobre el original sigue siendo, en general, necesaria.

Notario, tribunal, trámites bancarios

Para un poder o documento notarial extranjero, para una sentencia que haya que reconocer o inscribir, o para un extracto bancario que pida un banco, las exigencias varían mucho: el notario o el abogado que lleve el trámite te dirá qué modalidad acepta. Para los documentos bancarios y laborales hay una guía específica: extracto bancario y nómina.

Documentos italianos para usar en el extranjero

Aquí la pregunta se invierte: importa lo que acepte la autoridad extranjera. Algunos países con su propio sistema de traductores jurados (por ejemplo, Francia, España, Alemania, Bélgica o los Países Bajos) pueden exigir un traductor jurado local o, por el contrario, aceptar la traducción de un traductor cualificado en otro Estado miembro cuando se aplica el Reglamento 2016/1191. Los países anglosajones suelen aceptar una traducción certificada. Pregunta al organismo extranjero y, si hace falta la apostilla, solicítala antes de encargar la traducción.

Cómo pedir al organismo la modalidad correcta

La pregunta más útil que puedes hacer a la oficina, por correo electrónico o en la ventanilla, es concreta. No preguntes «¿hace falta una traducción jurada?», porque la respuesta será sí y no te dirá nada. Pregunta, en cambio:

  • «¿Aceptan una traducción jurada firmada y sellada por un traductor jurado extranjero, enviada en PDF?»
  • «¿Necesitan una copia en papel o basta con el archivo?»
  • «¿La traducción debe estar certificada conforme al documento original o basta con que se haga sobre la copia?»
  • «¿Exigen la asseverazione ante un tribunal italiano, con acta de juramento?»
  • «¿El documento original debe llevar la apostilla o la legalización? ¿Y la traducción?»

Guarda la respuesta por escrito e indícanosla al hacer el pedido: antes de empezar te diremos si la traducción estándar es adecuada o si hace falta una opción adicional.

Qué hace Giuradoc, y qué no

Giuradoc pone en contacto a quien necesita una traducción con traductores jurados ante los tribunales de apelación competentes. El servicio estándar funciona así:

  • subes un escaneo o una foto legible del documento, sin enviar nada por correo;
  • un traductor jurado traduce el documento íntegramente, sellos y anotaciones incluidos, lo firma, lo sella y certifica su fidelidad al documento recibido;
  • recibes la traducción en PDF por correo electrónico en 24-48 horas laborables;
  • el precio es de 30 euros por página, el mismo para todos los documentos de la colección nuestros servicios.

Si necesitas también el papel, puedes añadir la copia en papel por correo postal (15 euros). La conformidad con el original y la apostilla están disponibles con presupuesto. Las combinaciones cubiertas son italiano desde y hacia inglés, español, francés, alemán, rumano y árabe, además de estos seis idiomas entre sí. Para otro idioma, escríbenos para pedir un presupuesto.

Para ser claros, esto es lo que nuestra traducción estándar no es: no es una asseverazione ante un tribunal italiano, no lleva acta de juramento italiana ni marche da bollo, y no está certificada conforme al original. Si tu organismo pide expresamente alguna de estas modalidades, escríbenos antes de hacer el pedido: te diremos con franqueza si podemos ayudarte y cómo. La asseverazione en un tribunal italiano, por ejemplo, puede organizarse con presupuesto. Para saber cuánto influye cada modalidad en el precio final, lee cuánto cuesta una traducción jurada.

Preguntas frecuentes

¿Jurada y asseverata son realmente lo mismo?

En el lenguaje común, sí. En sentido técnico, «asseverata» designa el procedimiento de juramento ante un tribunal italiano, mientras que «jurada» designa en general una traducción firmada por un traductor que ha prestado juramento, en Italia o en el extranjero. Si el organismo escribe solo «jurada» u «oficial», pregúntale si acepta también una traducción jurada hecha en el extranjero.

¿Una traducción en PDF puede ser jurada?

Sí. El formato no determina la naturaleza de la traducción: una traducción jurada lo sigue siendo si la firma y la sella un traductor jurado, en papel o en PDF. Lo que el PDF hecho sobre un escaneo no certifica es la conformidad con el original, que hay que pedir aparte si el organismo la exige.

¿Se acepta la traducción certificada en Italia?

Para trámites privados, a menudo sí. Para las oficinas públicas italianas, que piden una traducción oficial conforme al artículo 33 del DPR 445/2000, por lo general no: hace falta una traducción certificada por el consulado o firmada por un traductor oficial.

¿La traducción jurada sustituye a la apostilla?

No. La apostilla certifica la autenticidad del documento público; la traducción hace comprensible su contenido en italiano. Para un documento extranjero suelen hacer falta las dos, primero la apostilla y después la traducción, salvo las exenciones previstas por el Derecho europeo o por acuerdos internacionales.

¿Cuánto dura la validez de una traducción jurada?

La traducción en sí no caduca. Caduca el documento traducido: el certificado de antecedentes penales o muchos certificados del registro, por ejemplo, solo se aceptan si se han expedido hace pocos meses. Encarga la traducción después de obtener el certificado actualizado. Más respuestas en las preguntas frecuentes.

Fuentes: DPR 28 dicembre 2000, n. 445, art. 33; Reglamento (UE) 2016/1191; Convenio de Bruselas de 25 de mayo de 1987 (ficha de la Prefettura); Legge 2 dicembre 2025, n. 182, art. 39; Código Penal italiano, art. 483; Tribunale di Pisa, asseverazioni; Tribunale di Milano, asseverazioni di perizie e traduzioni; Tribunale di Rieti, asseverazioni; Procura della Repubblica de Turín, apostillas y legalizaciones.

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Términos y condiciones

En caso de discrepancia, prevalecerá la versión italiana de este texto.

Las presentes condiciones regulan la compra de servicios de traducción jurada a través del sitio giuradoc.it. Al realizar un pedido, el cliente declara haberlas leído y aceptado.

1. Prestador

DOCUTRAD, société par actions simplifiée (SAS) de derecho francés con un capital social de 1.000 €, inscrita en el Registro Mercantil de París (RCS de Paris) con el n.º 106 245 426, con domicilio en 78 avenue des Champs-Élysées, Bureau 326, 75008 París (Francia), que opera en Italia con la marca Giuradoc. Contacto: info@giuradoc.it. Datos completos en el Aviso legal.

2. Objeto del servicio

El servicio consiste en la traducción jurada del documento facilitado por el cliente, realizada por un traductor jurado que la firma, la sella y certifica su fidelidad al documento recibido. La traducción se realiza a partir del escaneo o la foto que sube el cliente y se entrega en formato PDF por correo electrónico.

Se ofrecen como servicios opcionales: la copia en papel enviada por correo postal y, bajo presupuesto, la traducción certificada conforme al documento original (que requiere el envío del original) y la apostilla o la legalización.

El prestador no interviene en las decisiones del organismo destinatario y no garantiza la aceptación del documento cuando esta depende de requisitos ajenos a la traducción, como la legalización, la apostilla o la validez del original.

3. Pedido

El cliente elige el documento, indica el idioma de origen y el de destino, sube el archivo y confirma el pedido. El contrato se perfecciona con la confirmación del pedido enviada por correo electrónico. Si el archivo resulta ilegible o el número de páginas no coincide con lo indicado, el prestador se pone en contacto con el cliente antes de empezar el trabajo.

4. Precios

Los precios aplicables son los indicados en la ficha de cada servicio en el momento del pedido, expresados en euros e impuestos incluidos. La unidad de facturación es la página, entendida como cada cara escrita del documento, incluidos sellos, anotaciones y apostillas. Si el documento requiere un ajuste del precio, el prestador lo confirma al cliente antes de empezar el trabajo. Los servicios opcionales se facturan aparte.

5. Pago

El pago se realiza en el momento del pedido, con los medios propuestos en la página de pago. El trabajo empieza tras la confirmación del pago. La factura se emite automáticamente y puede solicitarse en cualquier momento en info@giuradoc.it.

6. Plazos de entrega

El plazo de entrega es de 24-48 horas laborables para un documento estándar. Para documentos largos, idiomas menos comunes o servicios bajo presupuesto, el plazo se comunica al cliente antes de empezar el trabajo. Los plazos se cuentan desde la confirmación del pago y la recepción de un documento legible y completo. El tiempo de envío postal se suma a estos plazos.

7. Derecho de desistimiento

Con carácter general, el consumidor dispone de catorce (14) días para desistir del contrato sin necesidad de justificación, conforme al artículo 52 del Código de consumo italiano (Decreto Legislativo n.º 206, de 6 de septiembre de 2005).

No obstante, la traducción jurada es un servicio realizado a medida sobre el documento del cliente. En consecuencia:

  • si el cliente solicita expresamente que la ejecución empiece antes de que venza el plazo de desistimiento y reconoce que perderá ese derecho una vez ejecutado por completo el servicio, se aplica la excepción prevista en el artículo 59, apartado 1, letra a), del Código de consumo;
  • al tratarse de una prestación claramente personalizada, se aplica además la excepción del artículo 59, apartado 1, letra c).

Mientras el traductor no haya empezado el trabajo, el pedido puede cancelarse con reembolso íntegro. Para ejercer el desistimiento basta con comunicarlo a info@giuradoc.it.

8. Obligaciones del cliente

El cliente debe facilitar un documento completo y legible, indicar la grafía exacta de los nombres propios tal como figura en su documento de identidad y señalar el organismo destinatario. Las correcciones debidas a datos erróneos o incompletos facilitados por el cliente pueden dar lugar a una nueva facturación.

9. Reclamaciones y faltas de conformidad

El cliente dispone de catorce (14) días desde la entrega para señalar errores de transcripción, omisiones o defectos de formato imputables al prestador, que se corrigen gratuitamente y en el menor plazo posible. Queda a salvo la garantía legal de conformidad prevista en el Código de consumo.

10. Responsabilidad

La responsabilidad del prestador se limita a la correcta ejecución de la traducción encargada. El prestador no responde de los daños derivados de una presentación tardía imputable al cliente, de la falta de apostilla o legalización del original, ni de los criterios de aceptación de un organismo. Nada de lo dispuesto en esta cláusula excluye la responsabilidad que la ley impone de forma imperativa frente a los consumidores.

11. Confidencialidad y datos personales

Los documentos se tratan de forma confidencial y solo acceden a ellos el personal imprescindible y el traductor encargado del trámite, sujeto al secreto profesional. El tratamiento de los datos personales se describe en la Política de privacidad.

12. Fuerza mayor

No constituye incumplimiento la imposibilidad de prestar el servicio por causas de fuerza mayor. En tal caso se informa al cliente y, si el retraso es incompatible con su trámite, puede cancelar el pedido y obtener el reembolso.

13. Ley aplicable y reclamaciones

El consumidor con residencia habitual en Italia conserva la protección de las normas imperativas del derecho italiano (artículo 6 del Reglamento Roma I). Las reclamaciones pueden dirigirse a info@giuradoc.it. La plataforma europea de resolución de litigios en línea dejó de funcionar el 20 de julio de 2025.

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