En resumen
- Para la ciudadanía por matrimonio o por residencia se exigen normalmente la partida de nacimiento y el certificado de antecedentes penales del país de origen (y de cada país en el que hayas vivido desde los 14 años), legalizados o apostillados y traducidos al italiano.
- Para la ciudadanía por descendencia (iure sanguinis) se necesita la cadena completa de actas de nacimiento, matrimonio y defunción, en copia literal: desde 2025 las reglas son más restrictivas.
- El orden importa: primero la apostilla sobre el original, después la traducción, que también debe incluir la apostilla.
- El certificado de antecedentes penales tiene una validez de seis meses: es el documento que caduca con más frecuencia mientras se prepara la solicitud.
- Antes de hacer el pedido, comprueba qué forma de traducción exige la oficina que recibe la solicitud: algunas piden también la apostilla o el visado consular sobre la traducción.
La solicitud de ciudadanía es uno de los trámites más largos a los que se enfrenta un ciudadano extranjero en Italia, y uno de los más exigentes en cuanto a documentos. Una partida de nacimiento sin apostilla, un certificado de antecedentes penales caducado o una traducción que omite un sello bastan para que te devuelvan el expediente. En esta guía encontrarás, para cada vía de acceso, la lista de documentos extranjeros que hay que traducir, las reglas sobre legalización y traducción, y los errores que conviene evitar.
¿Qué vías existen para obtener la ciudadanía italiana?
La ley de referencia es la legge 5 febbraio 1992, n. 91. Las tres vías más habituales para quien tiene documentos extranjeros son el matrimonio, la residencia y la descendencia. Los documentos extranjeros exigidos son en gran parte los mismos; lo que cambia es su número y la profundidad de la búsqueda.
Ciudadanía por matrimonio o unión civil (art. 5)
El cónyuge extranjero de un ciudadano italiano puede solicitar la ciudadanía tras dos años de residencia legal en Italia desde el matrimonio, o tras tres años de matrimonio si la pareja vive en el extranjero. Los plazos se reducen a la mitad si hay hijos nacidos o adoptados por los cónyuges. En el momento del decreto, el matrimonio debe seguir vigente y no debe existir separación (art. 5, L. 91/1992).
Los demás requisitos: conocimiento del italiano de al menos nivel B1, acreditado mediante un título académico o un certificado de una entidad reconocida (art. 9.1), el pago de una tasa de 250 euros al Ministero dell'Interno (Ministerio del Interior) y la ausencia de condenas que lo impidan. Quien vive en Italia presenta la solicitud en línea al Ministero dell'Interno y el expediente lo tramita la Prefettura (delegación del Gobierno en la provincia); quien vive en el extranjero la presenta en el consulado competente.
Los documentos extranjeros habituales:
- partida de nacimiento del país de nacimiento, con filiación paterna y materna, legalizada o apostillada y traducida;
- certificado de antecedentes penales del país de origen, de los países de los que tengas la nacionalidad y de cada país en el que hayas residido desde los 14 años, expedido hace menos de seis meses, legalizado o apostillado y traducido;
- acta de matrimonio inscrita en Italia, documento de identidad, permiso o título de residencia, justificante del pago de la tasa, acreditación del idioma.
Ciudadanía por residencia (art. 9)
Quien reside legalmente en Italia desde hace un determinado número de años puede solicitar la concesión de la ciudadanía: en general diez años para los ciudadanos de países no comunitarios y cuatro años para los ciudadanos de la Unión Europea, con plazos distintos para algunas categorías (apátridas, refugiados, descendientes de ciudadanos italianos, mayores de edad adoptados). También se exigen ingresos suficientes en los últimos años.
En cuanto a los documentos extranjeros, se pide lo mismo que en la vía por matrimonio: partida de nacimiento y certificado de antecedentes penales de los países en los que hayas vivido, legalizados o apostillados y traducidos. El plazo para resolver el procedimiento es de 24 meses, prorrogables hasta 36, tanto para el art. 5 como para el art. 9 (art. 9-ter).
Ciudadanía por descendencia (iure sanguinis) tras la L. 74/2025
El decreto-legge 28 marzo 2025, n. 36, convertido por la legge 23 maggio 2025, n. 74, introdujo en la ley 91/1992 el art. 3-bis. Quien ha nacido en el extranjero y posee otra nacionalidad se considera que nunca ha adquirido la ciudadanía italiana, salvo que concurra alguna de las condiciones previstas, en particular:
- la solicitud de reconocimiento, con toda la documentación, se presentó ante el consulado o el Comune (ayuntamiento) antes de las 23:59 (hora de Roma) del 27 de marzo de 2025, o en el día de una cita comunicada antes de esa fecha, o bien se inició un procedimiento judicial antes de esa misma fecha;
- uno de los padres o de los abuelos tiene, o tenía en el momento de su fallecimiento, exclusivamente la ciudadanía italiana;
- uno de los padres residió en Italia durante al menos dos años continuados después de adquirir la ciudadanía y antes del nacimiento del hijo.
La norma fue impugnada ante el Tribunal Constitucional italiano, que con la sentencia n.º 63 de 2026 declaró en parte inadmisibles y en parte infundadas las cuestiones planteadas, y con el auto n.º 147 de 2026 remitió al Tribunal de Justicia de la Unión Europea una cuestión sobre la compatibilidad del art. 3-bis con el Derecho de la UE. La cuestión no está cerrada: si tu caso depende de estas reglas, consulta a un abogado antes de invertir en documentos y traducciones.
Cuando el derecho existe, los documentos siguen siendo los de siempre, para cada generación de la línea:
- extracto del acta de nacimiento del antepasado italiano, expedido por el Comune italiano;
- certificado de la autoridad extranjera que acredite si el antepasado se naturalizó y cuándo;
- actas de nacimiento, de matrimonio y, si procede, de defunción de cada persona de la línea, en copia literal, legalizadas o apostilladas y traducidas;
- posibles sentencias de divorcio o rectificaciones que expliquen diferencias en los nombres.
Para una línea de tres o cuatro generaciones se llega fácilmente a diez o quince actas: merece la pena reunirlas todas antes de encargar las traducciones, para hacerlas en un único pedido coherente en los nombres.
Legalización y apostilla: por qué van antes de la traducción
Un documento público extranjero es válido en Italia si su autenticidad está certificada. Así lo establece el art. 33 del DPR 445/2000, sin perjuicio de las exenciones previstas en los convenios internacionales. En la práctica:
- apostilla, si el país que expidió el acta es parte del Convenio de La Haya de 5 de octubre de 1961: un sello que pone la autoridad designada del Estado de expedición;
- legalización consular de la Embajada o del Consulado de Italia, para los países que no son parte del Convenio;
- ninguna formalidad para muchos documentos expedidos por un país de la Unión Europea: el Reglamento (UE) 2016/1191 exime de apostilla los documentos públicos relativos, entre otros, al nacimiento, el matrimonio, la residencia, la nacionalidad y la ausencia de antecedentes penales.
La apostilla se solicita en el país que expidió el acta, sobre el original, y debe hacerse antes de la traducción: forma parte del documento y se traduce con el resto. Si traduces primero y apostillas después, la traducción no incluye la apostilla y hay que repetirla. Todos los pasos, país por país, se explican en nuestra guía sobre apostilla y traducción jurada.
¿Qué forma debe tener la traducción?
Es el punto en el que conviene ser preciso, porque las páginas de las Prefetture hablan a menudo de «traducción legalizada» o «traducción oficial» sin explicar qué entienden por ello. La regla general está en el art. 33, apartado 3, del DPR 445/2000: a los documentos en lengua extranjera debe adjuntarse una traducción al italiano «certificata conforme al testo straniero dalla competente rappresentanza diplomatica o consolare, ovvero da un traduttore ufficiale» (certificada conforme al texto extranjero por la representación diplomática o consular competente, o por un traductor oficial).
En concreto, para la ciudadanía encontrarás tres formas:
- traducción de un traductor jurado en el país de expedición, con la firma del traductor a su vez apostillada o certificada por el consulado italiano. Es la fórmula que indica, por ejemplo, el Consulado General de Italia en Lyon: la traducción, «realizada por un traductor oficial jurado, debe estar certificada por la Embajada o el Consulado italiano competente o legalizada con apostilla»;
- traducción asseverata en Italia, con juramento ante un secretario judicial de un tribunal, un giudice di pace (juez de paz) o un notario;
- para los documentos de otro país de la UE incluidos en el Reglamento 2016/1191, la traducción certificada por una persona habilitada en cualquier Estado miembro (art. 6, apdo. 2), o bien, si a la oficina le basta, el formulario multilingüe estándar adjunto al documento, que a menudo evita por completo la traducción.
Las diferencias entre estas fórmulas se explican en la guía sobre traducción jurada, asseverata, certificada y legalizada. El consejo práctico es solo uno: consulta la lista de documentos de tu Prefettura o de tu consulado y, si la fórmula no está clara, pregunta por escrito qué forma de traducción aceptan.
Qué te entrega Giuradoc, y cuándo hace falta algo más
La traducción estándar de Giuradoc es una traducción jurada en PDF: subes un escaneo o una foto legible, un traductor jurado ante los tribunales de apelación competentes traduce el documento íntegramente, lo firma, lo sella y certifica su fidelidad al documento recibido. La recibes por correo electrónico en 24-48 horas laborables. Para subirla al portal y para muchos trámites es el formato que se necesita; cuando la oficina pide algo más, lo añades:
- si quiere ver la traducción en papel en la cita, añade la copia en papel por correo postal (15 €);
- si pide la apostilla o la legalización sobre la traducción, o una traducción certificada conforme al original (y no al escaneo), te preparamos un presupuesto: encontrarás estas opciones en los servicios complementarios;
- si pide expresamente una traducción asseverata ante un tribunal italiano, la traducción estándar en PDF no es esa forma, pero la asseverazione puede organizarse bajo presupuesto: escríbenos antes de hacer el pedido.
La comparación completa entre las soluciones está en la página qué traducción elegir, y en la guía sobre cuándo basta el PDF y cuándo hace falta el original.
Las reglas que siempre se aplican
- Traducción íntegra: cada página, sello, anotación al margen y la propia apostilla.
- Nombres idénticos a los del pasaporte: la Prefettura compara letra por letra la partida de nacimiento, el certificado de antecedentes penales, el pasaporte y el permiso de residencia. Si la grafía cambia (transliteraciones del árabe, del cirílico, del chino), indícanos la del pasaporte.
- Un traductor distinto de ti: no puedes traducir tus propios documentos, aunque domines bien los dos idiomas.
Qué documentos traducir: la lista por tipo de acta
Estos son los documentos extranjeros que aparecen con más frecuencia en las solicitudes de ciudadanía, con su ficha (el precio es el mismo para todos: 30 € por página):
- traducción jurada de la partida de nacimiento: exigida en las tres vías;
- traducción jurada del certificado de antecedentes penales: uno por cada país de residencia desde los 14 años;
- traducción jurada del acta de matrimonio: para los matrimonios celebrados en el extranjero y para la línea iure sanguinis;
- traducción jurada del acta de defunción: para los ascendientes de la línea;
- traducción jurada de la sentencia: para divorcios y rectificaciones del estado civil;
- certificado de residencia y certificado de convivencia extranjeros: cuando la oficina pide acreditar la residencia o la composición del núcleo familiar en el extranjero.
Los documentos más pedidos están reunidos también en la colección de traducciones más solicitadas; para un documento que no encuentres, está la ficha otro documento. Las combinaciones disponibles son desde el italiano y hacia el italiano para inglés, español, francés, alemán, rumano y árabe, además de estos seis idiomas entre sí. Para otro idioma, escríbenos para pedir un presupuesto.
En qué orden proceder
- Comprueba el requisito: años de residencia o de matrimonio, nivel B1 y, para la descendencia, las condiciones del art. 3-bis.
- Lee la lista de tu oficina (Prefettura o consulado) y anota la forma de traducción exigida.
- Solicita los certificados en el país de origen: partidas de nacimiento en copia literal, certificado de antecedentes penales reciente. El certificado de antecedentes penales se pide en último lugar, porque debe tener menos de seis meses cuando presentes la solicitud.
- Haz poner la apostilla o la legalización en cada original, si el país no está exento.
- Encarga todas las traducciones a la vez, subiendo los escaneos del original y de la apostilla, con los nombres escritos como en el pasaporte.
- Presenta la solicitud en el portal del Ministero dell'Interno o en el consulado, y conserva los originales para la cita.
Los errores que bloquean las solicitudes con más frecuencia
- Certificado de antecedentes penales caducado: tiene una validez de seis meses desde su expedición. Si caduca, hacen falta un nuevo certificado, una nueva apostilla y una nueva traducción.
- Apostilla puesta después de la traducción: hay que repetir la traducción para incluirla.
- Traducción parcial: un sello o una anotación al margen sin traducir dejan el documento incompleto.
- Nombres distintos entre los documentos: pide al consulado de tu país un certificado de identidad de la persona (certificato di esatte generalità) y tradúcelo con el resto.
- Extracto en lugar de copia literal: para la descendencia se necesitan las copias literales con todas las anotaciones.
- Un país de residencia olvidado: el certificado de antecedentes penales se necesita para cada país en el que hayas vivido después de los 14 años, salvo Italia.
- Forma de traducción sin comprobar: si la oficina pide la apostilla o el visado consular también sobre la traducción, descubrirlo después cuesta tiempo. Compruébalo antes.
El coste del expediente completo depende del número de actas: para una solicitud por matrimonio o residencia suelen bastar dos o tres traducciones. Hemos escrito una guía dedicada a cuánto cuesta una traducción jurada, y para varios documentos del mismo trámite podemos prepararte un presupuesto único. Si la ciudadanía es el último paso de un recorrido que empezó con el permiso de residencia o con el canje del permiso de conducir, muchos documentos ya los tendrás traducidos: comprueba solo que no hayan caducado.
Preguntas frecuentes
¿El certificado de antecedentes penales traducido vale seis meses desde la traducción o desde su expedición?
Desde su expedición. La traducción no caduca, pero el certificado de antecedentes penales sí: seis meses desde la fecha en que lo emitió la autoridad de tu país. Encarga la traducción en cuanto lo hayas recibido y apostillado.
Mi partida de nacimiento es plurilingüe: ¿hace falta traducirla?
Los extractos plurilingües y, para los documentos de un país de la UE, el formulario multilingüe estándar previsto por el Reglamento 2016/1191 pueden evitar la traducción, si la oficina considera suficiente la información que contienen. Si la Prefettura la pide de todos modos, traducimos las partes en lengua extranjera.
¿Puedo subir al portal la traducción en PDF?
Sí: la solicitud en línea se presenta subiendo los escaneos de los documentos y de las traducciones. Los originales deben conservarse y llevarse a la cita: si la oficina quiere la traducción en papel, añade la copia en papel por correo postal.
¿La Prefettura acepta vuestra traducción?
Depende de la forma que exija tu Prefettura o tu consulado. La traducción jurada en PDF sirve para muchos trámites; si la oficina pide también la apostilla o la certificación consular sobre la traducción, la conformidad con el original o una asseverazione en Italia, indícanoslo antes de hacer el pedido: te diremos qué podemos hacer y con qué presupuesto. Más respuestas en las preguntas frecuentes.
¿Las nuevas reglas de 2025 se aplican también a la ciudadanía por matrimonio?
No. El art. 3-bis introducido por la L. 74/2025 se refiere al reconocimiento por descendencia de quien ha nacido en el extranjero. La ciudadanía por matrimonio (art. 5) y por residencia (art. 9) siguen sus propias reglas, con el requisito de idioma B1 y la tasa de 250 euros.
¿Cuánto se tarda en traducir los documentos?
24-48 horas laborables para un documento estándar. Para una línea iure sanguinis con muchas actas, te confirmamos los plazos antes de empezar. Todos los servicios están en la página nuestros servicios.
Fuentes: L. 91/1992, art. 5; art. 9-ter; art. 3-bis; DPR 445/2000, art. 33; Reglamento (UE) 2016/1191; Consulado General de Italia en Lyon, ciudadanía por matrimonio; Consulado General de Italia en Basilea, ciudadanía iure sanguinis; Corte costituzionale, sentencia n.º 63/2026 y auto n.º 147/2026.


